Bootear de la red

Una de las cosas más interesantes de Linux es la enorme plasticidad que tiene. Es tremendamente divertido y lo que se puede hacer es imaginar cosas y hacerlas realidad. En este caso, una de las tareas que tenía en mente era aprovechar una conexión de internet que voy a dar de baja. Resulta que por razones de conectividad tengo dos conexiones de internet distintas. Hace poco las dos compañías que me brindaban el servicio se fusionaron y, gracias a que se fusionaron en gran parte, empezaron a funcionar las dos muy mal. Se cortaban al mismo tiempo y esa no es la idea de una conexión de respaldo. Por eso contraté una tercera conexión por la que me dieron un período de prueba gratuito de dos meses. Continue reading